terapia asistida con animales que es

Terapia Asistida con Animales: qué es, beneficios y precauciones

En los últimos años, la terapia asistida con animales (TAA) ha dejado de ser una curiosidad para convertirse en una herramienta reconocida dentro del ámbito sanitario, educativo y social.

¿Por qué? Porque ha demostrado que tiene un impacto positivo y aplicaciones muy positivas en las personas que la reciben.

Esto ha generado nuevas oportunidades para aquellas personas que quieren trabajar con animales y además, tener un impacto positivo en la sociedad ayudando a quienes más lo necesitan.

A continuación vamos a explicarte todo lo que necesitas saber sobre la Terapia Asistida con Animales.

¿Qué es la Terapia Asistida con Animales?

La terapia asistida con animales (TAA) es una forma de intervención en la que se utiliza la presencia y participación de un animal para mejorar la salud o el bienestar de una persona. Es decir, en vez de solo hablar con un terapeuta, también se trabaja con un animal, como un perro, un caballo o un conejo, que acompaña y participa en las sesiones.

Aunque pueda confundirse la terapia con animales no consiste en jugar, cada sesión tiene un objetivo y se diseña para que la persona mejore su salud física o mental.

Su uso se profesionaliza en los años 60, cuando el psicólogo Boris Levinson notó que sus pacientes infantiles mejoraban cuando su perro estaba presente en las sesiones. Empezó a usarlo de forma intencionada y, aunque al principio no lo tomaron en serio, con el tiempo su idea fue reconocida.

Beneficios de la Terapia Asistida con Animales

Si la terapia asistida con animales se ha hecho un hueco en diferentes instituciones como colegios, hospitales o residencias de mayores es porque efectivamente hay un beneficio para diferentes colectivos.

Hemos elaborado una tabla para que puedas ver de manera visual y resumida las más relevantes.

BeneficioDescripción detallada
Reducción del estrés y la ansiedadEl contacto con animales disminuye el nivel de cortisol (hormona del estrés) y favorece la producción de oxitocina, generando una sensación de calma y seguridad. Muy útil en personas con ansiedad, traumas o en situaciones médicas difíciles.
Mejora del estado de ánimoInteractuar con un animal suele provocar emociones positivas, como alegría o ternura. Esto ayuda a combatir la tristeza, la apatía y mejora el bienestar general.
Estimulación físicaEn terapias como la equinoterapia, se trabaja el equilibrio, la fuerza y la coordinación. También en sesiones con perros o pequeños animales, se realizan actividades que fomentan el movimiento.
Mejora de la comunicaciónEl vínculo con el animal puede facilitar que personas con dificultades para expresarse (como niños con autismo o personas con trauma) se abran y comuniquen más fácilmente.
Aumento de la autoestimaCuidar de un animal y ver su respuesta positiva genera una sensación de utilidad, logro y afecto que refuerza la confianza en uno mismo. Ideal para niños y personas con baja autoestima.
Fomento de la motivaciónLa presencia del animal hace que las personas se sientan más animadas a participar en la terapia. Se reduce la resistencia y aumenta el compromiso con los objetivos terapéuticos.
Desarrollo de habilidades socialesAyuda a practicar la empatía, el respeto y la paciencia. Muy útil en niños, adolescentes o personas con dificultades para relacionarse. Favorece el trabajo en grupo y la conexión emocional.

Como ves, la terapia asistida con animales no es un simple entretenimiento, realmente ayuda a diferentes personas en situaciones distintas. Aquí puedes ver uno de los estudios científicos más relevantes sobre el impacto positivo de la terapia asistida con animales.

A continuación veremos a qué tipos de personas va dirigida esta técnica.

beneficios de la terapia asistida con animales

¿Quién puede recibir este tipo de terapia?

Una de las grandes ventajas de la terapia asistida con animales es que se puede adaptar a muchos públicos diferentes. Estos son los colectivos que más se pueden beneficiar:

  • Niños con trastornos del desarrollo, autismo o dificultades emocionales.
  • Personas mayores, especialmente con Alzheimer u otros tipos de demencia.
  • Pacientes con problemas de salud mental, como ansiedad, depresión o estrés postraumático.
  • Personas en rehabilitación física, tras accidentes o enfermedades.
  • Pacientes hospitalizados que necesitan apoyo emocional durante tratamientos largos.
  • Niños y adultos que han sufrido traumas o situaciones de violencia.
  • Personas con discapacidad física o intelectual que buscan mejorar sus habilidades motoras, comunicación o autoestima.

¿Quién organiza las sesiones de terapia asistida con animales?

La persona principal encargada de aplicar la terapia asistida con animales es el técnico o guía en intervenciones asistidas. Este profesional está formado específicamente para trabajar con animales en contextos terapéuticos.

Su función es dirigir las sesiones, asegurarse de que el animal esté tranquilo, seguro y motivado, y adaptar cada actividad al tipo de usuario.

En Escuelanimal formamos a este tipo de profesionales con nuestro Curso de Terapia Asistida con Animales. Además les ofrecemos la posibilidad de hacer prácticas para que den sus primeros pasos en esta disciplina.

El técnico también se encarga de interpretar el comportamiento del animal y de crear un ambiente positivo donde se favorezca el vínculo entre el paciente y el animal. Su papel es clave para que la terapia tenga sentido y funcione bien.

El técnico colabora con otros profesionales como psicólogos, fisioterapeutas, logopedas o educadores. Son ellos quienes marcan los objetivos clínicos o educativos, mientras que el técnico con el animal aplica las dinámicas para alcanzarlos.

¿Qué animales son los más comunes en esta técnica?

No todas las especies son apropiadas para la terapia asistida con animales. No obstante, se puede diseñar una sesión de este tipo de técnica con animales muy variados. Los más relevantes son:

Perros

  • Muy utilizados por su cercanía con las personas, su facilidad de adiestramiento y su carácter amigable.
  • Ideales para: niños con autismo, personas mayores, pacientes con ansiedad, depresión o en hospitales.

Caballos (equinoterapia)

  • Ayudan a mejorar la coordinación, el equilibrio y la confianza. El contacto con el caballo es muy terapéutico a nivel físico y emocional.
  • Ideales para: personas con discapacidad física o intelectual, trastornos del desarrollo, o personas con traumas.

Gatos

  • Más independientes que los perros, pero muy efectivos en entornos tranquilos. Su ronroneo tiene un efecto calmante.
  • Ideales para: personas mayores, pacientes con enfermedades mentales leves o que necesitan compañía sin demasiado contacto físico.

Conejos y cobayas

  • Suaves, pequeños y fáciles de manejar. Generan ternura y permiten trabajar la responsabilidad y la motricidad fina.
  • Ideales para: niños, personas con ansiedad o con dificultades para comunicarse.

Aves (loros, periquitos, etc.)

  • Estimulan el habla, la atención y la interacción social. No son tan comunes.
  • Ideales para: personas mayores o con trastornos del lenguaje.

Eso sí, es necesario que el animal en cuestión esté adiestrado y esté habituado a estar con varias personas a la vez para que la sesión sea tranquila y cómoda para todos.

Precauciones y contraindicaciones de la terapia asistida con animales

Aunque la terapia asistida con animales es muy beneficiosa, no es adecuada para todas las personas. Antes de comenzar, es importante tener en cuenta posibles alergias, miedo a los animales, problemas de salud como sistemas inmunitarios débiles, y asegurarse de que el animal esté bien cuidado y controlado por un veterinario.

Además, siempre debe estar guiada por profesionales especializados, no cualquier persona está preparada para realizar este tipo de técnicas y siempre se deben coordinar junto con otros profesionales sanitarios como médicos o psicólogos.